Cielo del 24 de Mayo de 1808
Ciudad de Buenos Aires a las 22:30 horas
Mirando hacia el Norte: Se destacan las estrellas de Leo, formando un signo de interrogación invertido y un triángulo rectángulo hacia el noroeste (NW) y cerca del horizonte. Un poco más alto hacia el norte (N) se ven las principales estrellas de Virgo, que forman un rombo. Más alta hacia el noreste (NE) empieza verse Escorpio, donde se destaca su estrella roja Antares.
De los objetos del Sistema Solar a esa hora estaban el planeta Urano dentro de Virgo, y el planeta Saturno dentro de Libra, pequeña constelación con estrellas de brillo tenue. La Luna estaba muy próxima a su fase de Luna Nueva, se vio como una media Luna muy fina durante el día; ya se había ocultado a las 22:30.
t-Herculids es una lluvia de meteoritos, cerca de la principal estrella Arturo de la constelación Boyero. La buena visibilidad nocturna de aquel tiempo habrá permitido disfrutarla. Antihelion es el punto opuesto al Sol.
Mirando hacia el Sur: El cielo del Sur es muy rico. Aquella noche se pudo localizar a la constelación Cruz del Sur, bien alta entre el S y el SE; es la única cruz del cielo que tiene dos estrellas brillantes en sus cercanías (de una pata de la constelación Centauro) que la señalan y que se conocen como punteros o señaladores. Ambas constelaciones (Cruz del Sur y Centauro), están atravesadas por el camino de la Vía Láctea, la parte más densamente poblada de nuestra galaxia. La Cruz del Sur, presente toda noche y todo el año en la Ciudad de Buenos Aires, ayuda a orientarse.
Cerca del horizonte, entre el Sur y el Sudeste (SE), está la estrella Canopus, la segunda estrella más brillante del cielo nocturno, que pertenece a la constelación Puppis, es decir, la Popa del famoso navío Argos de la mitología griega.